• Ante las carencias en materia de accesibilidad
  • La inactividad en materia de accesibilidad del Equipo de Gobierno de García-Page no es más que otro claro ejemplo de las consecuencias de tener como alcalde ausente más preocupado en su promoción personal que en los problemas cotidianos de los toledanos
  • Una ciudad de más de 80.00 habitantes como Toledo no puede carecer de aspectos tan básico como que sus piscinas públicas no sean accesibles, sus parques y jardines no dispongan de un mobiliario adaptado a todos, no se dispongan de más dispositivos auditivos, táctiles, etc para hacer más fácil el día a día de quienes los necesitan

La concejal del GMPP, Valle Arcos, ha denunciado que el alcalde Emiliano García-Page y su concejal de Accesibilidad, María Teresa Puig no cumplen con las obligaciones establecidas en el reglamento del Consejo de Accesibilidad de Toledo. “García Page y su responsable del área de accesibilidad no cumplen con la periodicidad de las reuniones del Consejo ni con el articulado que marca el propio reglamento. Un claro ejemplo es que si bien el reglamento establece reuniones con una periodicidad que debe ser cada dos meses, vemos como se están celebrando cada año y medio”.

“La inactividad en materia de accesibilidad del Equipo de Gobierno de García-Page no es más que otro claro ejemplo de las consecuencias de tener como alcalde ausente más preocupado en su promoción personal que en los problemas cotidianos de los toledanos. Recordar que Page nos vendió esta concejalía como su “concejalía estrella” y a la que ni si quiera ha dotado de presupuesto para llevar a cabo sus actuaciones y justifica su inactividad en la transversalidad”.

“Lo que queda demostrado una vez más - afirma Valle Arcos - es que el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page en estas dos legislaturas sólo nos ha demostrado su habilidad propagandista de vender lo que no ha hecho y de presumir de lo que no ha merecido. Y mientras Page y su concejal presumen de su inactividad e ineficacia, Toledo carece de unas medidas y un proyecto integral sobre accesibilidad, de una ordenanza que regule y obligue sobre las tan necesarias actuaciones para hacer de Toledo una ciudad accesible”.

Respecto al número de actuaciones llevadas a cabo, ni siquiera la concejal de Accesibilidad, Maite Puig, es capaz de dar detalles sobre las actuaciones desarrolladas desde su concejalía, y lo peor de todo es que tiene por costumbre asignarse como propias las actividades de otras áreas para de esta forma justificar su actividad.

Para la concejal popular no es de recibo que desde la web institucional se nos trate de vender como estupendo un Plan de Accesibilidad que se queda en un mero esquema pues carece de contenido y desarrollo. Los toledanos merecemos un plan serio y riguroso en materia de accesibilidad y no lo que se nos presenta.

Valle Arcos ha recordado que, además, una ciudad como Toledo, Patrimonio de la Humanidad, que recibe diariamente a miles de turistas que llevan el nombre de la ciudad por todos los rincones del mundo debería ser ejemplo en accesibilidad urbana y no que desde los informes emitidos por diferentes instituciones aparezca la accesibilidad como el principal punto débil de nuestra ciudad a ojos de visitantes y turistas.

La concejal popular ha insistido en que la puesta en marcha de políticas turísticas accesibles contribuiría al desarrollo y económico y social de la ciudad. Con un potencial como Toledo, el turismo accesible debe convertirse en una ventaja competitiva para diferenciarse en el mercado y ampliar las posibilidades de incrementar la cantidad de visitantes a nuestra ciudad y con ello impulsar nuestra economía y empleo.

Para finalizar, Valle Arcos ha manifestado que “una ciudad de más de 80.000 habitantes como Toledo no puede carecer de aspectos tan básico como que sus piscinas públicas no sean accesibles, sus parques y jardines no dispongan de un mobiliario adaptado a todos, no se dispongan de más dispositivos auditivos, táctiles, etc para hacer más fácil el día a día de quienes los necesitan”.